Lo que aprendemos visitando comercios todos los días
Por Pagaqui
Existe una idea muy extendida sobre la innovación: que nace en oficinas, laboratorios o centros de desarrollo rodeados de pantallas y tecnología. En Pagaqui hemos descubierto algo diferente.
Las mejores soluciones rara vez nacen frente a una computadora. Casi siempre comienzan detrás del mostrador de una tienda de abarrotes, en una farmacia de colonia, en una papelería familiar o mientras conversamos con quien lleva años atendiendo un pequeño negocio.
Ahí entendemos algo que ningún tablero de indicadores puede mostrar por completo: cada comercio tiene una historia, una comunidad y una forma única de enfrentar los desafíos de todos los días. Por eso creemos que la innovación no comienza con una nueva tecnología. Comienza escuchando.
Cada visita es una oportunidad para aprender
Todos los días, nuestro equipo comercial recorre decenas de negocios en distintas ciudades del país. No va únicamente a presentar una solución. Va a observar y a escuchar las necesidades que tienen los comercios que nos rodean. A entender cómo trabajan las personas que todos los días abren su negocio antes de que salga el sol y bajan la cortina cuando termina la jornada.
En esas conversaciones encontramos necesidades que difícilmente aparecen en un estudio de mercado. Descubrimos preocupaciones tan simples como reducir el tiempo de cobro, evitar filas, ofrecer más opciones de pago o generar ingresos adicionales sin aumentar la complejidad de la operación.
Son retos cotidianos, pero también representan oportunidades para construir soluciones que realmente hagan la diferencia.
Los pequeños negocios siguen moviendo a México
Los datos confirman lo que vemos todos los días en campo. De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Productividad y Competitividad de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (ENAPROCE), más del 70% de las microempresas mexicanas opera con cinco personas o menos. Esto significa que cada minuto cuenta y que cualquier herramienta incorporada al negocio debe simplificar la operación, no hacerla más compleja.
Detrás de cada comercio existe una historia distinta. Pero todos comparten algo en común. Necesitan herramientas que les permitan dedicar menos tiempo a la operación y más tiempo a atender a sus clientes.
Escuchar también es innovar
En ocasiones se piensa que innovar significa incorporar más tecnología. Nuestra experiencia nos ha enseñado otra cosa. Innovar consiste en comprender mejor los problemas antes de intentar resolverlos.
Cada conversación con un comerciante nos recuerda que la transformación digital no ocurre cuando una empresa instala una nueva plataforma. Ocurre cuando esa herramienta hace más sencillo el trabajo de quien está detrás del mostrador, cuando reduce pasos, evita errores, genera nuevas oportunidades y, sobre todo, cuando ayuda al negocio a crecer.
El consumidor cambió… y los comercios lo saben
En la edición anterior de este newsletter hablamos sobre cómo los consumidores han cambiado sus hábitos de compra y por qué comprender ese comportamiento se ha convertido en una ventaja competitiva.
Quienes mejor perciben esa transformación son precisamente los comercios. Ellos observan cómo aumentan los pagos digitales. Cómo sus clientes esperan mayor rapidez. Cómo buscan experiencias más simples. Cómo valoran cada vez más la comodidad al momento de comprar. El reto consiste en acompañarlos para responder a esas nuevas expectativas.
BBVA Research señala que, aunque el acceso a productos financieros continúa creciendo en México, solo el 13.5% de las microempresas acepta pagos con tarjeta, una cifra que refleja el enorme potencial que aún existe para impulsar la digitalización del pequeño comercio.
No se trata únicamente de aceptar otra forma de pago. Se trata de abrir nuevas posibilidades para competir.
La tecnología debe adaptarse al negocio, no al revés
Con frecuencia escuchamos que los pequeños negocios no adoptan tecnología porque son resistentes al cambio. Lo que hemos observado recorriendo comercios es algo muy diferente. Los negocios sí cambian.
Lo que no aceptan son soluciones que complican su operación, aumentan procesos o les hacen perder tiempo con sus clientes. Por eso creemos que la mejor tecnología es aquella que casi pasa desapercibida, la que funciona y simplifica para adaptarse al ritmo del negocio. No la que obliga al negocio a modificar por completo su forma de trabajar.
Crecer junto con quienes hacen crecer la economía
El estudio 2025 Consumer Products Industry Outlook, de Deloitte, señala que los consumidores buscan cada vez experiencias más ágiles, personalizadas y sin fricciones, lo que está llevando a los negocios a replantear la manera en que venden, cobran y atienden a sus clientes.
Sin embargo, ninguna tendencia global sustituye una conversación con un comerciante. Porque detrás de cada dato existe una persona. Y detrás de cada negocio existe una familia, una comunidad y un proyecto de vida. Eso es lo que aprendemos todos los días.
Lo que realmente hacemos en Pagaqui
Muchas veces nos preguntan si nuestro trabajo consiste únicamente en desarrollar soluciones de pago. La respuesta es mucho más sencilla. Nuestro trabajo consiste en entender cómo viven los pequeños negocios para desarrollar herramientas que realmente les ayuden a crecer. La tecnología es importante. Los pagos digitales también. Pero ambos solo tienen sentido cuando ayudan a resolver problemas reales.
En Pagaqui estamos convencidos de que la mejor tecnología no es la que presume más funciones. Es la que logra pasar desapercibida porque simplemente hace más fácil el trabajo de quienes todos los días levantan la cortina de su negocio.
Esa es la razón por la que seguimos recorriendo comercios, escuchando historias y aprendiendo de quienes mejor conocen la realidad del mercado. Porque antes de desarrollar tecnología, decidimos comprender a las personas que la utilizarán.
Y creemos que esa seguirá siendo la mejor forma de innovar.
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